El texto relata el origen de la Agrupación Gaucha Jinetes de San Antonio en la localidad de Valle Hermoso. La iniciativa surgió en 1947 por impulso del padre benedictino Leclef, sacerdote belga que había llegado al Valle de Punilla en 1946 buscando restablecer su salud tras los años de la Segunda Guerra Mundial. Instalado en Valle Hermoso, el religioso se integró rápidamente a la comunidad y observó con interés la fuerte presencia de la tradición gaucha entre los pobladores rurales.
A partir de su vínculo con los criollos de la zona, el padre Leclef concibió la idea de que un grupo de jinetes acompañara a caballo la procesión en honor a San Antonio, patrono del pueblo. Luego de superar algunas resistencias iniciales, convocó a varios gauchos de la localidad para que actuaran como custodios de la imagen del santo durante la festividad patronal.
La agrupación se constituyó formalmente el 27 de marzo de 1947 con el nombre de Jinetes de San Antonio. Fueron designados como jefe José Herrera y subjefe Vicente Pérez, con la colaboración organizativa del profesor Raúl Rodríguez Perier. Su primera participación pública ocurrió el 13 de junio de 1947, durante la procesión patronal, cuando los jinetes encabezaron el desfile religioso ante una numerosa concurrencia, generando gran impacto en la comunidad.
Desde entonces, la presencia de la caballería gaucha se consolidó como una tradición en las celebraciones religiosas de Valle Hermoso y posteriormente en otros pueblos del Valle de Punilla, convirtiéndose en una expresión perdurable de devoción popular y de afirmación de la identidad criolla local.