Letra de canción dedicada a Emiliano Castillo, cartero de Valle Hermoso, atribuida a Rafael Amor y conservada en su archivo personal. El texto reconstruye la figura de Castillo como actor central de la vida cotidiana local, destacando su oficio de cartero y su vínculo con la música popular. A través de imágenes del paisaje serrano, recorridos en bicicleta y referencias a géneros folklóricos, la pieza articula memoria individual y colectiva, subrayando además su influencia en la iniciación musical del propio autor.